Una Resumen de la Historia Redentora
Este Salmo es un buen resumen de todo el evangelio en una canción cortita y concisa. Es la introducción perfecta para los salmos: describe la bendición de la palabra, el juicio del malvado, y quien decide eso.
Sin embargo, antes de entender bien a este Salmo, primero tenemos que descartar lo que no es. ‘Cuan bienaventurado es el hombre que no anda en el consejo de los impíos’ no se refiere a una bendición económica. No significa que si te comportes bien, recibirás, como el dicho cubano, tu casa, tu carro, y tu buena mujer. La bendición de Dios no es una promesa de mejorar nuestra vida tan cortita en esta tierra; las promesas de este mundo son baratas. Este salmo, y la Biblia en su entera, es algo mucho más allí.
Porque aquí está la verdad dura: Si vemos al evangelio por la lente de este mundo, el evangelio sinceramente no tiene mucho valor. Pero si entendemos como se debe entender el evangelio por simplemente lo que dice la Biblia, su valor es infinito.
Si vemos a la Biblia como una guía sencilla, una roca en que construir esta vida, tal vez no entendemos. Dios no es el cimiento para que construyamos nuestra casa como nos da la gana. Dios es la roca por la cual nos establecemos, o por la cual estamos aplastados. No hay un punto medio. Cualquier otra religión nos ofrece paz, recuperarse de la adicción, felicidad, una buena vida. Cualquier otra religión nos puede dar un estándar moral por lo cual vivimos una buena vida. Pero para nosotros, tenemos que entender que la bendición de Dios en versículo 1 viene con una condición, una acción, un como:
En la ley del Señor está su deleite, y en su ley medita de día y de noche.
Aquí tenemos un gran contraste: Bienaventurado es el hombre que no anda en el consejo de los impíos. Está bien. Todos pueden decir eso. Un ateo puede decir que mucha fortuna y felicidad cae sobre el hombre que no anda con los malvados. Es una verdad tan evidente y obvia; y a la vez, es una maravilla que es tan difícil a seguir. Intentamos no pecar; es más, muchas veces pecamos sin saber. Pero la realidad es que hay muchísimas veces que andamos en el consejo de los impíos. Consigue tu casa, tu carro, tu buena mujer. Hay que vivir juntos antes de casarse para asegurarse. Hay que tener todo bien en su carrera antes de empezar pensar en el matrimonio. Hay que comprar una casa y no alquiler porque necesitas capital, aunque no tienes el crédito ni el ingreso para comprar. Busca tu felicidad. Haz lo que quieres. ¡Todo el tiempo andamos en el consejo de los impíos! Todo el tiempo nos detenemos en el camino de los pecadores! Y, aunque duro de aceptar, cuantas veces al día hacemos burla de Dios, hasta simplemente gritar ‘¡ Ay Dios mío!’ para algo tan estúpido como un partido de futbol, o una noticia sorprendente. No nos hagamos gallitos. No seamos creídos. No merecemos la bendición de Dios, porque hacemos todas las cosas al contrario, y aun sin darnos cuenta.
Muchos piensan que la bendición es de vivir bien, como un buen cristianito, como versículo 1. ¡Pero tenemos que tomar en cuenta versículo 2! El deleite del bienaventurado está en la ley del Señor.
¿Qué es la ley del Señor? Es su palabra. ¿Y que proclama su palabra? El evangelio. Y ¿qué es el Evangelio? ¿Somos salvos por la ley? No, como Pablo explica en Romanos 3, más bien estamos condenados por la ley. Pero la Palabra sínos revela la salvación. Nos enseña como conseguimos esa bendición, porque ya hemos visto que somos incapaces de vivir fuera del consejo de los impíos.
La ley, la Palabra de Dios, es esto: Romanos 3:21.La Biblia se trata únicamente de Cristo y su salvación que nos ofrece. Desde el principio, Cristo fue proclamado por la ley.
Cristo es:
· La promesa de la salvación del pecado y su castigo eterno desde el principio (Juan 1:1-2; 1 Pedro 1:20-21).
· La promesa de Génesis 3:15.
· La promesa de la redención en la historia de Noé y el arca, el salvador de juicio divino (Génesis 9);
· La promesa de una gran nación a Abraham (Génesis 12, 15, 17);
· El carnero que reemplazó a Isaac como sacrificio (Génesis 22);
· El refugio amoroso que José ofreció a su familia que lo dejó por muerto (Génesis 47);
· El libertador y guía de una tierra de esclavitud a una tierra bendecida y prometida por Dios en Moisés (Éxodo);
· Cada sacrificio en Levíticoy Deuteronomio;
· El conquistador del pecado en Josué;
Podría seguir, pero este documento duraría un libro (¡pues la Biblia!). La Biblia entera es la gran promesa y revelación del plan de Dios, a través de Jesucristo, en redimir, salvar, y restaurar su creación a tener relación con su Creador como fue originalmente entendido.
Entonces, aquí en Salmo 1, la ley no se trata de enseñarnos de vivir bien. Se trata de la revelación que Pablo mencionó en Romanos 3:21; La ley de Dios en sí es un gran mensaje y noticia en como podemos llegar a ser justos aparte dela ley.
¿Ahora se entiende por qué David se regocija tanto en la ley? ¿Por qué el justo se medita en ella día y noche? El Salmista nunca toma la ley como una lista de consejos o reglas; sino es la mismísima promesa de Dios a reconciliar su creación con Él.
En versículo 3, vemos que La Palabra es vida; Cristo mismo casi cita a este versículo cuando habla con la mujer samaritana en Juan 4:13 y también en Juan 7:37-38.Juan 1:1 llama a Cristo mismo el verbo, o la palabra.
El hombre que es bendecido por Dios no es así porque vive bien, o evita malas cosas, pero porque es plantado firmemente por el agua de vida. Produce fruto, y su hoja nunca se marchita. Tiene una fuente de vida eterna, la Palabra de Dios que proclama la salvación del infierno y la prosperidad verdadera: la vida eterna. Creo que ‘bienaventurado’ es una descripción adecuado por tal persona.
EL DESTINO DE LA REBELDÍA
Sin embargo, este Salmo habla en versículos 4-5habla de dos lados de una misma moneda: si el justo es bienaventurado por Cristo, entonces el impío, él que sigue en ese camino del pecador porque Cristo no lo lleva, está maldito.
¿Una vez has visto como separan trigo de su paja? Golpean el trigo para separar el grano de su paja, y hacen uno de dos cosas con la paja: lo lanzan al aire para que el viento se lo lleva, o lo queman. La vida a veces nos da golpes. Y fuertes. Dios permite que pasamos por pruebas para separar su trigo de la paja. Nuestro premio es ser llevado a la gloria de Dios; pero para el impío, está siendo separado para la maldición eterna que promete Mateo 3:12.
El hombre bendecido es él que toma del agua, que está plantado firmemente. Es más: el hebreo aquí puede decir trasplantado; una imagen interesante. Nuestro destino fue quedarnos seca como hierba, quemados como paja. Pero Cristo nos llevó a un nuevo camino. A la vida. La vida que tenemos ahora no es la vida que teníamos. Tenemos la promesa de una nueva vida eterna y bendecida por Cristo, pero si seguimos en nuestro camino propio, nuestro destino ya está determinado. La hoja de él que medita en la ley del Señor nunca se marchita; pero él sin Dios sí, solo para ser quemado después.
EL CAMINO DEL SEÑOR
Pero sí hay esperanza. Estos dos destinos contrastantes se unen en versículo 6.Aquí vemos una pequeña resumen del Salmo en sí. El Señor conoce el camino. ¿Cómo? Porque esel camino. Cristo mismo dice esto en Juan 14:6. Es bien bonito como Cristo aclara de ser las tres cosas que este Salmo dice que son de la bendición: El camino, La verdad (la Palabra), y la vida (como corrientes de agua). El camino a la bendición eterna, la vida eterna, fue pavimentado por Cristo en su crucifixión y resurrección. Nos quita de nuestro camino, y nos reubica firmemente en lo suyo.
Cristo: El Hombre del primer Salmo
Cristo en sí es el hombre que no anda en el consejo de los impíos, que no se detuvo en el camino de los pecadores, que nunca se burló de Dios. No solo meditaba en la palabra, sino fue la Palabra encarnada. Es agua de vida, y el juez justo que va a separar la paja del trigo, llevando a los justos, los bienaventurados, con Él en su camino. Cristo es el único camino de la salvación, y aún más de la bendición. Si no andamos en nuestro camino, es porque Cristo nos plantó por su agua de vida eterna, y producimos el fruto que Él mismo nos da. Que hermoso es este Salmo, tan corto, pero tan profundo en explicar la Biblia en una canción tan hermosa. Nos explica que hay malas noticias; pero por Cristo Jesús, nosotros podemos deleitarnos en las buenas noticias de la salvación.